Después de que Galicia Press se hiciera eco de la nota de prensa del Movimiento Sumar-Galicia en la que despreciaba nuestra investigación, este medio quiso conocer nuestro punto de vista a través de unas preguntas. Como consideramos que el artículo resultante no refleja nuestra visión de forma completa, reproducimos aquí las respuestas íntegras por áreas temáticas.
1. Sobre la «polémica» entre dos bandos por el alza de diagnósticos de «trastorno de la identidad sexual»:
Desmentimos que haya una polémica. Nosotras exponemos datos públicos proporcionados por la Xunta. La evidencia que se desprende de los datos es que en 8 años las hospitalizaciones con este diagnóstico han aumentado en un 1082%, y segregado por sexo el aumento es de un 600% en hombres y de un 2000% en mujeres.
Otras interpretaciones que se hagan de ellos están fuera de nuestro alcance.
2. Sobre el uso de la terminología del CIE-10 en nuestro Informe:
No hubo una selección de los datos por nuestra parte, el material en bruto solo los maneja por razones obvias sobre legislación de protección de datos la Consellería de Sanidade. Si vamos a hablar dentro del contexto del Sistema de Salud gallego no hay fuentes alternativas que no sean dicha Conselleria.
Estos datos son ahora públicos. Toda la ciudadanía por la Ley de transparencia y buen gobierno tiene derecho a solicitarlos. Simplemente nadie más que el movimiento feminista se ha preocupado hasta ahora.
Quizás la prensa podría considerarse como otra fuente ya que recibe información directa de la Xunta. Y lo que cuenta es mucho más grave de lo que refleja nuestro análisis. Por ejemplo, en el área sanitaria de Ourense, Verín y O Barco de Valdeorras: según los datos proporcionados por la Xunta en 8 años ha habido 42 pacientes, según los de La Voz de Galicia, en 6 años han sido 75. Es decir, casi el doble en un periodo de tiempo inferior. Esa diferencia se debe a que los datos que nos fueron entregados solo incluyen diagnósticos condicionados a un ingreso hospitalario, no son los diagnósticos totales.
3. Sobre el uso del término «Trastorno de la identidad sexual»:
Esta acusación se basa en la desinformación. El uso de este término no es una decisión propia, sino ajustada a la terminología oficial de la Consellería de Sanidade
Esta se basa a su vez en la de la versión CIE-10 del manual de Clasificación de Enfermedades de la OMS, dentro del que se incluye este trastorno. Aunque en la versión vigente, el CIE-11, ha sido trasladado a otra categoría y renombrado como ‘incongruencia de género’, sigue formando parte de un manual de enfermedades.
Por lo tanto nos hemos ceñido a la información brindada. En caso de disconformidad con ella, deberán remitir su queja a la fuente original.
4. Sobre los objetivos de nuestro Informe:
Queremos que la sociedad esté informada para que sea consciente de que todas estas medidas que se aprueban no son inocuas ni ofensivas, ni mucho menos son derechos para colectivos vulnerables.
En el propio informe ya indicamos nuestras exigencias y denuncias. Pero, por encima de todo, nosotras defendemos el derecho a la información veraz, la libertad de expresión, y a la salud de las personas en base a un consentimiento informado. Ese consentimiento está incompleto y viciado desde el momento en que se trata de procedimientos experimentales con consecuencias irreversibles.
5. Sobre la supuesta división dentro del feminismo:
Nosotras somos una asociación enfocada en la investigación desde una perspectiva feminista. Nuestra prioridad es realizar un análisis desde el rigor científico, y este no es posible si se confunden términos como sexo y género.
Queremos evitar polémicas sin sentido. Si no se parte de una base conceptual común para debatir solo se genera confusión. El Convenio de Estambul del Consejo de Europa define el género como los papeles, comportamientos, actividades y atribuciones socialmente construidos que una sociedad concreta considera propios de mujeres o de hombres. El género se basa en el sexo, y el sexo es el origen de la opresión, y no se puede elegir ni cambiar
El feminismo incluye a todas las mujeres, pero no validamos el concepto de identidad de género, porque proviene de la idea sexista de que hay comportamientos y sentimientos propios de hombres y de mujeres.
6. Sobre propuestas de fuentes de datos alternativos:
Tratándose de datos oficiales no hay fuentes alternativas posibles.
En cualquier caso, nuestro contacto está publicado en nuestra web y nos pueden escribir por redes sociales. Aceptaremos cómo fuentes aquellas que sean verificadas y contrastadas. Hay muchas publicaciones sesgadas y con datos conducidos que no pueden darse como buenas, por lo tanto no todo puede ser tomado como un estudio. Hasta hoy no hemos recibido ninguna propuesta de colaboración o fuentes alternativas.
7. De nuevo, sobre la supuesta división del feminismo:
Que es un argumento erróneo. El feminismo no está dividido, están intentando utilizarlo desde otros movimientos como la ultraderecha cada vez que intenta apropiarse de sus luchas, o el movimiento queer que borra el concepto de mujer. La mujer es la hembra adulta de la especie humana, y somos más del 50% de la población. Nuestros derechos no deben ser mermados a costa de reivindicaciones ajenas.
Defender los derechos de las mujeres no es una cuestión de colores políticos, debe ser una reivindicación básica de cualquier gobierno.
Tampoco es cierto que estas leyes afecten a un pequeño porcentaje de personas. El feminismo se ha alzado en contra de esta ideología y de la legislación totalitaria que deriva de ella, precisamente porque afecta a toda la población y especialmente a las mujeres. Cualquiera por la mera expresión de su voluntad puede acudir al registro civil y ejercer el derecho a la ficción jurídica de modificar su sexo de nacimiento, sin requisitos y tantas veces como quiera cada 6 meses.
Ejemplo de ello es el caso de Cristina del Cerro, una mujer que ha perdido su estatus de víctima de violencia de género. Cuando fue a denunciar a su marido por violencia machista se enteró de éste había realizado el cambio de sexo regitral, y por en consecuencia ha perdido su protección. Otro ejemplo es la pérdida de espacios propios como baños y vestuarios.
Queremos señalar por último que estas leyes no son patrimonio de la izquierda, casi todo el arco político ha aprobado leyes basadas en la ideología de la identidad de género. En 2014, Galicia junto con Andalucía fueron las precursoras de este tipo de leyes, gobernadas en aquel momento por el PP y PSOE respectivamente.
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